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El revisionismo histórico de "El Comercio"

Por Jorge Moreno

Publicado: 2014-06-04

Si alguien poco enterado en cuestiones de Historia o historiografía tiene dificultades para entender algunos conceptos de ella, como por ejemplo el de 'discurso histórico' o 'revisionismo histórico', debería tomarse un tiempo y leer la columna que hoy firma la señora Martha Meier y les quedará meridianamente claro de que tratan estos.  

En su texto la señora no solo hace papilla décadas de investigación de decenas de investigadores con un simplísimo ejercicio de revisionismo que debería avergonzar a un diario como El Comercio, sino que además incurre en muchos errores de interpretación y anacronismo que solo revelan una lamentable realidad: el tamaño de su ignorancia. Y más ignorante todavía en la historia del diario de su familia. Mucho antes de que ella naciera y mucho más antes todavía de que Velasco apareciera en el escenario de nuestra política, El Comercio dedicó cientos de notas, artículos y columnas de opinión a Túpac Amaru, todos ellos firmados por plumas de renombre, por historiadores de prestigio y por intelectuales que dieron lustre (eran otras y mejores épocas, por supuesto) a El Comercio. Así que mucho de la 'invención' del propio Túpac Amaru podría decirse que se debe al diario que hoy la señora está decidida a convertir en poco menos que un pasquín (me pregunto si no lo habrá logrado ya con este artículo que raya en lo más absurdo y estúpido que alguna vez haya firmado ella o el Decano publicado en toda su larga historia).

La señora está en todo su derecho de hacer con su diario lo que mejor le parezca y de escribir (en nombre de la libertad de expresión) la idiotez que mejor se le ocurra, pero debería tener en cuenta que tener una opinión de nuestra historia o de un personaje histórico de ella es una cosa y mezclar papas con camotes para contrabandear su agenda política de la manera más grosera es otra (las relaciones que hace de Túpac Amaru con la violencia contemporánea resultan bastante antojadizas, por decir lo más amable de un texto que no es amable con nada ni con nadie, en especial con la historia y los historiadores, no se diga ya con la inteligencia de los lectores del que alguna vez fue decano de la prensa nacional).

Que ella esté convencida que es la llamada a construir el discurso histórico de una derecha huérfana de argumentos (la idea, por ejemplo, de que todo luchador social es un resentido resulta más que evidente leyendo su texto), con salvadores y héroes producto de su imaginación, solo demuestra que quien la convenció de ello o le dio el encargo, está más perdido y desorientado que la propia columnista. Si a eso le sumamos el tonillo irrespetuoso, casi 'cachaciento' con que se refiere al personaje ("El pobre terminó desmembrado y su gesta generó épicos poemas") que según ella solo es poco menos que un 'logotipo', realmente debería mover a que muchos de sus columnistas que son historiadores den las gracias por el espacio concedido y digan hasta aquí no más, Martha.

Porque lo que la Doña ha hecho hoy día no solo reduce a 'hobby' el trabajo de los historiadores de ayer y hoy, revela que de Historia sabe lo que yo de física nuclear y pone en evidencia que toma por débiles mentales a quien la lee, sino que además demuestra un desprecio por la Historia y nuestra historia tales que cree que puede hacer con ella lo que le venga en gana. Cómo escribir que "Disney lo hubiera llamado Túpac Mouse y hoy, probablemente, sería el héroe de la era de la comunicación".

¿Hay algún historiador que se precie de serlo, que respete su trabajo y el de sus colegas y antes de ellos, el de sus maestros, que después de esto siga escribiendo o simplemente declare para El Comercio? Yo espero que no. Sinceramente creo que no. Quiero creer que no.



Escrito por

Jorge Moreno Matos

Periodista por accidente. Historiador frustrado. Padre orgulloso. Rabiosamente ateo.


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